sábado, 14 de junio de 2008

PARA DESGRACIAS DIOS LOS HACE Y ELLOS SE JUNTAN...

MUNDO
El Papa acoge a Bush por todo lo alto y certifica una nueva relación con EE UU
14.06.08 -
I. DOMÍNGUEZ
No es que Benedicto XVI no hubiera recibido antes de forma tan cálida a alguien, es que nunca un jefe de Estado había tenido en el Vaticano un trato de favor como el que Ratzinger dispensó ayer a George W. Bush. Muy sorprendente. El presidente de Estados Unidos, de despedida por Europa, fue recibido por el Papa en el interior de los muros vaticanos, en un lugar tan especial como la Torre de San Giovanni, donde meditaba Juan XXIII, y no en la biblioteca privada como es habitual. Además dieron juntos un paseo por los jardines, escucharon un recital del coro y se sentaron en unas sillas de madera a conversar como viejos amigos.«Un maravilloso encuentro», expresó la Casa Blanca con palabras poco frecuentes. «Un encuentro familiar bajo el signo de la amistad», tituló por la tarde 'L'osservatore Romano'. La explicación oficial a un recibimiento tan inédito es que la Santa Sede quería responder a la estupenda acogida que Bush ofreció al Papa en su reciente viaje a EE UU.La clave, sin embargo, puede estar en el comunicado del Vaticano, que agradece a Bush «su compromiso con la defensa de los valores morales fundamentales». Se refiere a varios puntos de la política de la Casa Blanca: la defensa de la vida, contra el aborto y la eutanasia, la oposición a la investigación con embriones y otras cuestiones de bioética o a las uniones homosexuales. En cambio, parecen haber quedado relegados los aspectos que la Santa Sede ha criticado tradicionalmente, y de forma nada tibia: la guerra de Irak y la pena de muerte. De hecho, la relación de Juan Pablo II con EE UU siempre fue distante.Una visita criticadaPor esa razón, hay sectores del Vaticano a quienes el ambiente festivo de la visita no les ha gustado nada, según revela al unísono la prensa italiana. Por otro lado se lamenta el efecto que pueda tener sobre el diálogo con el mundo musulmán y la imagen que se arroja a los mandatarios que no fueron recibidos hace una semana en la cumbre de la FAO.De este modo parece certificarse la apertura de una nueva fase en la relación entre EE UU y el Vaticano, a la espera de las elecciones. Incluso se habla de una posible conversión de Bush, metodista, al catolicismo, como su hermano Jeb, gobernador de Florida, y el ex primer ministro británico Tony Blair.

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